En corto: tus archivos XML y ZIP se destruyen en cuanto se leen. De ellos se guardan los datos que necesita el cálculo. Si trabajas sin cuenta, se borran solos cuando tu sesión cumple 48 horas sin señales de vida. La revisión corre una vez al día, así que el plazo real es de 48 horas y a más tardar 72. Si tienes cuenta, cada ejercicio se conserva 5 años, contados desde que la declaración anual de ese ejercicio debió presentarse. En los dos casos hay un botón que borra todo de inmediato, y nada de eso se le vende ni se le cede a nadie.
Qué datos se tratan
El archivo XML o ZIP que subes se lee una vez y se destruye. El documento firmado por el SAT no se conserva ni se transmite. Lo que permanece son los campos que el cálculo necesita:
- Tuyos: RFC, nombre, ingresos totales, gravados y exentos, ISR retenido, subtotales, totales, forma de pago y el uso que le diste a cada comprobante.
- De terceros que aparecen en tus comprobantes: el RFC y el nombre de quien te lo expidió —tu patrón, tu médico, la escuela, el banco de tu hipoteca—. No los proporcionaste tú, pero vienen dentro del CFDI y sin ellos el papel de trabajo no se puede armar.
- Si capturas una hipoteca a mano: el RFC y nombre de la institución y los intereses nominales y reales. El número de crédito no se pide ni se guarda: el cálculo no lo necesita.
- Si abres una cuenta: tu nombre, tu correo y tu contraseña. De la contraseña no se guarda el texto sino una versión irreversible (un hash): nadie puede leerla, ni siquiera quien opera el sitio.
Datos personales sensibles. La ley llama así a los que pueden revelar, entre otras cosas, tu estado de salud o tus creencias religiosas. Entre lo que se guarda hay dos casos que caen ahí, y te los señalamos porque la ley pide identificarlos:
- El uso D01 y D02 de tus comprobantes —honorarios médicos y gastos por incapacidad o discapacidad—, junto con el nombre de quien te los expidió, deja ver que tuviste ese tipo de gasto y con qué clase de prestador.
- El uso D04, donativos, junto con el nombre de la donataria, puede revelar tus creencias si donaste a una institución religiosa.
No se guarda ningún diagnóstico ni dato clínico: el comprobante no los trae. Se tratan porque son necesarios para el cálculo que nos pediste —una deducción médica cambia el resultado— y por ninguna otra razón. Si prefieres que esa información no se guarde, puedes no subir esos comprobantes: el resto del cálculo funciona igual, aunque tu saldo a favor saldrá menor.
La CURP viene dentro de los recibos de nómina, pero no se guarda: se va con el archivo cuando se destruye.
Si alguien sube comprobantes por ti —un familiar, alguien que te ayuda con tu trámite—, los datos son tuyos y este aviso te aplica igual, y quien los subió debió mostrártelo antes de hacerlo.
Para qué se usan
Hay una sola finalidad, y es necesaria para darte el servicio que pediste: calcular tu ISR anual con las reglas de la LISR y armar el papel de trabajo que el SAT pide para el FED, en pantalla y en el Excel que descargas.
Que sea necesaria importa: tus datos se tratan porque sin ellos el cálculo que nos encargaste no existe, no porque hayamos encontrado un uso aparte que nos convenga. Leer un recibo de nómina para sumar tus ingresos no es una finalidad adicional, es el servicio.
No hay ninguna finalidad secundaria. Tus datos fiscales no se usan para perfilarte, para publicidad, para venderte nada ni para entrenar ningún modelo. No existe un uso distinto al que tengas que oponerte por separado: simplemente no está.
Aun así, antes de procesar cualquier archivo te pedimos una aceptación expresa en la pantalla de carga, y sin ella el ZIP no se abre y no se guarda nada. No es un trámite: es la compuerta que garantiza que nadie procese tus datos sin que tú lo hayas decidido.
El cálculo es automático, pero ninguna decisión se toma sobre ti: el resultado lo revisas tú en pantalla, puedes ajustar los montos deducibles y eres tú quien decide si lo presentas ante el SAT.
Cuánto tiempo se conservan
Depende de cómo trabajes, y la diferencia es grande:
Sin cuenta
Tu trabajo queda amarrado a la sesión de tu navegador, que dura 24 horas. Tus datos se borran solos cuando tu sesión cumple 48 horas sin señales de vida. La revisión corre una vez al día, así que el plazo real es de 48 horas y a más tardar 72.
No hay historial: si subes otro ZIP, reemplaza al anterior. Y en cualquier momento puedes borrarlo todo desde el botón «Borrar mis datos», sin esperar ningún plazo.
Con cuenta
Se conserva un cálculo por cada ejercicio fiscal. Puedes borrarlo cuando quieras: cada año tiene su propio botón de borrado, que te pide tu contraseña para confirmar, y eliminar tu cuenta borra todos tus ejercicios de una vez.
Y si no lo borras, caduca solo. Cada ejercicio se conserva 5 años, contados desde que la declaración anual de ese ejercicio debió presentarse, que es el mismo tiempo que el Código Fiscal te obliga a conservar esos comprobantes. Cumplido el plazo, se eliminan. Ese reloj no se reinicia por entrar ni por volver a subirlos.
Si además tu cuenta se queda sin ningún ejercicio y no la abres en ese mismo plazo, se elimina completa, con tu nombre y tu correo. Ese reloj sí se reinicia: basta con entrar.
Nunca se elimina nada sin avisarte antes. Te escribimos al correo de tu cuenta dos veces, 90 y 30 días antes, para que puedas descargar tu papel de trabajo o volver a entrar.
Con quién se comparten
Tus datos fiscales no se transfieren a nadie. No se venden, no se ceden ni se comparten con despachos, aseguradoras, bancos ni anunciantes. Tampoco con el SAT: esta plataforma no se comunica con el SAT, eres tú quien presenta tu trámite.
La única salvedad es la que ninguna empresa puede prometer que no ocurrirá: un requerimiento fundado y motivado de autoridad competente, o una orden judicial. Si llegara, se entregaría únicamente lo estrictamente requerido. Decirte "nunca, bajo ninguna circunstancia" sería una promesa que no está en nuestras manos cumplir.
La única empresa que toca los datos de tus comprobantes es la que hospeda el servidor donde corre el sitio, que lo hace por cuenta del responsable y bajo sus instrucciones, no para fines propios. No es una transferencia: es la infraestructura sobre la que el servicio existe.
La precisión importa: más abajo, en «Cookies y medición», se explica que la herramienta de medición del sitio sí recibe datos de navegación. Esos son otros datos, no los de tus comprobantes, y puedes desactivarlos desde ahí.
Tus derechos, y cómo se ejercen de verdad
La ley te reconoce cuatro derechos —acceso, rectificación, cancelación y oposición, los llamados derechos ARCO— más el de revocar tu consentimiento. Esto es lo que puedes hacer hoy, y con qué:
- Acceso: la pantalla de revisión te muestra todo lo que se guardó de tus comprobantes, y el Excel que descargas lo contiene por ejercicio. No hay, por ahora, una exportación completa de tu cuenta en un solo archivo; si la necesitas, escríbenos y te la preparamos a mano.
- Rectificación: el monto deducible de cada factura lo puedes editar tú en la pantalla de revisión. Los ingresos y las retenciones la herramienta los toma tal cual del CFDI, porque el papel de trabajo tiene que coincidir con lo que el SAT ya tiene; si el comprobante está mal, lo que corresponde es que quien lo emitió lo corrija y lo vuelvas a subir. Eso es un límite de la herramienta, no de tu derecho: si detectas que leímos mal un dato, escríbenos y lo corregimos.
- Cancelación: sin cuenta, el botón «Borrar mis datos» borra todo de inmediato. Con cuenta, cada ejercicio tiene su botón de borrado y eliminar la cuenta los borra todos. El borrado es inmediato y definitivo, y no queda respaldo del que recuperarlo. Lo único que sobrevive a eliminar la cuenta es la constancia de que aceptaste, bloqueada y sin nada que te identifique: te lo explicamos en «Cambios a este aviso».
- Oposición y revocación del consentimiento: como solo hay una finalidad, oponerte a ella y revocar tu consentimiento son lo mismo que borrar tus datos y dejar de subir archivos. Los botones de borrado son el mecanismo, y surten efecto en el momento. La revocación no tiene efectos retroactivos sobre el cálculo que ya descargaste.
Si prefieres ejercerlos por escrito, o si algo de lo anterior no te resuelve, escribe a israel@papeldetrabajo.mx. Para poder atenderte, tu solicitud debe incluir:
- Tu nombre y un medio para comunicarte la respuesta.
- Documentos que acrediten tu identidad o, si actúas por alguien más, tu identidad y la representación.
- Qué datos son y qué derecho quieres ejercer. Para el derecho de acceso no hace falta que los describas: precisamente vas a saber cuáles tenemos.
- Cualquier dato que ayude a localizarlos, como el ejercicio fiscal o el correo de tu cuenta.
Te enviaremos acuse con la fecha de recepción, que es desde cuando corren los plazos: veinte días hábiles para comunicarte la respuesta y quince más para hacerla efectiva. La ley permite ampliarlos una sola vez cuando el caso lo justifique, y si eso pasara te lo diríamos con su razón. Si tuviéramos que negarte algo, te explicaremos por qué y te diremos que puedes acudir a la autoridad.
Si trabajas sin cuenta, hay algo que conviene que entiendas. Mientras tu sesión siga viva, los botones de la pantalla son tu derecho de acceso y de cancelación, y funcionan al instante. Una vez que la sesión vence y tus datos se borran, ya no hay forma de vincularte con nada: no guardamos tu nombre ni tu correo, así que no podríamos encontrar tus datos aunque nos los pidieras. Si nos escribes de todos modos, te responderemos diciéndote justamente eso: que ya no están en nuestro poder.
También puedes limitar el uso de tus datos sin borrar nada: trabaja sin cuenta y no dejes rastro más allá del plazo, o no subas los comprobantes cuyo contenido prefieras no guardar.
Respaldos
No se toman copias periódicas de la base de datos. Cuando borras tus datos, se borran del único lugar donde estaban. Es una decisión deliberada: un respaldo que sobrevive al borrado vuelve nominal cualquier promesa de eliminación.
Tampoco hay copias sueltas fuera de ella: ni exportaciones guardadas, ni archivos de respaldo, ni una segunda base a la que se repliquen tus datos. Por eso el borrado es inmediato y no hay de dónde recuperarlo, ni para ti ni para nosotros.
Cookies y medición
Además de lo que subes, el sitio recoge algunos datos de manera automática mientras navegas. Te decimos cuáles, para qué, y cómo apagarlos.
- Cookie de sesión. Es la que sostiene tu trabajo mientras usas la herramienta: sin ella, cada página olvidaría lo que subiste. No lleva tus datos fiscales, solo un identificador aleatorio, y caduca a las 24 horas. Puedes borrarla desde tu navegador, pero entonces pierdes el trabajo de esa sesión.
- Google Analytics. Sirve para saber cuántas personas visitan el sitio, por dónde llegan y qué partes del servicio se usan. Recoge tu dirección IP, qué páginas abriste, desde qué tipo de dispositivo y desde qué buscador o enlace. Eso incluye saber que alguien entró a la pantalla del cálculo, aunque no qué calculó. También registra algunas acciones, sin su contenido: si creaste una cuenta, entraste a ella o la eliminaste; si tu ZIP se procesó o se rechazó; si descargaste el Excel o falló la descarga; si capturaste una hipoteca o ajustaste una deducción, y si borraste tus datos. No recibe nada del contenido de tus comprobantes: ni tu RFC, ni importes, ni el resultado, ni el archivo que descargas. Puedes desactivarlo instalando el complemento de inhabilitación de Google, activando el bloqueo de rastreadores de tu navegador o con cualquier bloqueador de anuncios. El sitio sigue funcionando igual.
- Bitácoras del servidor. Como cualquier sitio, el servidor deja registro técnico de las peticiones que recibe: dirección IP, fecha, página solicitada y navegador. Se usan para seguridad y para diagnosticar fallas, nunca se cruzan con tus datos fiscales y no se comparten. Se conservan 14 días y se borran solas.No se pueden desactivar: son parte del funcionamiento del servidor.
Cambios a este aviso
Este aviso lleva número de versión y fecha, y las dos las publica el servidor. Cuando cambie, se publica aquí mismo una versión nueva con fecha nueva, y la aceptación que se te pide en la siguiente carga corresponde ya al texto nuevo. No se te pide aceptar de nuevo por correo ni por ningún otro medio: esta página es el medio, y la casilla de la pantalla de carga es el momento.
Si tienes cuenta, de cada aceptación queda constancia con la versión y la fecha de este aviso y de los términos de uso que estaban publicados en ese momento. Si trabajas sin cuenta no se guarda ninguna constancia, a propósito: registrarla obligaría a conservar el identificador de tu sesión, que es justo lo que se destruye al vencerse el plazo.
Al eliminar tu cuenta, esa constancia no se borra con ella: se bloquea. Bloquear quiere decir que se le quita todo lo que te identifica —tu nombre, tu correo y el vínculo con tu cuenta— y queda únicamente el hecho: qué versión de cada documento se aceptó, en qué fecha, y cuándo se bloqueó. Tus comprobantes y tus cálculos sí se borran, como siempre.
Se conserva 10 años y después se destruye sola, sin que nadie tenga que acordarse. Ese plazo no lo elegimos: el artículo 24 de la Ley manda medirlo por la prescripción de las acciones que nacen de la relación jurídica entre tú y nosotros, que son 10 años. Durante ese tiempo la constancia no se usa para nada más: no se consulta, no alimenta estadísticas y no se cruza con ningún otro dato. Existe para un solo fin, que es poder demostrar que el tratamiento se hizo con tu consentimiento si alguna vez se pone en duda, porque la ley nos pone a nosotros la carga de probarlo.
Quién es el responsable
El responsable del tratamiento de tus datos personales es Jose Israel Alvarez Garcia, persona física, quien opera PapelDeTrabajo.mx. Detrás de este sitio no hay una empresa: es un proyecto individual.
Para cualquier asunto relacionado con tus datos —dudas, solicitudes de acceso, rectificación, cancelación u oposición, o reclamaciones— escribe a israel@papeldetrabajo.mx. Quien opera el sitio es también la persona designada para dar trámite a esas solicitudes, y las atiende en esa dirección.
Si no te resolvemos
Si presentas una solicitud y no te respondemos, o la respuesta no te satisface, puedes presentar una solicitud de protección de datos ante la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, que es la autoridad en la materia desde que entró en vigor la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares publicada en el Diario Oficial de la Federación el 20 de marzo de 2025, con su reforma del 14 de noviembre de 2025.
El orden importa: primero se nos solicita a nosotros, y la solicitud ante la Secretaría procede dentro de los quince días hábiles siguientes a que te comuniquemos la respuesta —o desde que se nos venza el plazo sin contestarte—.
La ley anterior quedó abrogada y el organismo que antes vigilaba esta materia dejó de ser competente: sus expedientes se transfirieron a la Secretaría. Si otro aviso o cualquier otro sitio te remite a una autoridad distinta de la que aquí se nombra, esa información está vencida.
Lo que no está en este aviso
Este documento trata solo de tus datos personales. Las condiciones bajo las que se te presta el servicio —que es una herramienta de apoyo y no asesoría fiscal, que la información del SAT prevalece siempre sobre lo que aquí se calcule, y hasta dónde llega la responsabilidad de quien opera la plataforma— viven ahora en un documento aparte: los términos y condiciones de uso.
Estaban dentro de este aviso y se separaron porque son cosas distintas: uno es una obligación de la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares, el otro es el acuerdo que rige el uso de la herramienta. Las dos primeras se mudaron con el mismo texto; la de responsabilidad se reescribió al mudarse, para describir de qué responde cada parte.
Los dos se aceptan en el mismo acto, con la casilla de la pantalla de carga, y los dos llevan su propia versión y su propia fecha.
Versión 9 de este aviso, publicada el 3 de octubre de 2026. Si aceptaste el tratamiento con una versión anterior, lo que aceptaste fue aquel texto; la aceptación que se te pide en tu siguiente carga corresponde a este.
¿Tienes dudas sobre el manejo de tu información?
Escribe a israel@papeldetrabajo.mx y te respondemos. Este aviso está escrito contra lo que el código hace; si encuentras una frase que no se cumpla, decírnoslo es hacernos un favor.